18 abr. 2012

Capitana

Hoy lloraría por ti pero no te lo mereces, así que escondo mis lágrimas tras la sombra y lloro por mí. A veces lloro de alegría y otras de tristeza, pero siempre pensando en mí.
Hoy no estás. Mañana tampoco. Es así. Quiero que sea así. Así que me despido. Adiós.
Desamarro el barco de este puerto, el del pasado y me adentro en la profundidad inmensa del hoy, del aquí y del ahora. No estoy sola en el barco, hay buena tripulación, los mejores grumetes, los más sabios pensadores, las luces más blancas y puras. Pienso en mi tripulación...
Se me borran las lágrimas, el dolor que me dejaste ha hecho abrir nuevos horizontes y ha dejado espacio al amor más puro y honesto del mundo. El único que se tiene con almas de una misma vibración. Nadie nos entiende pero aunque no se le vea el rumbo, mi barco tiene su propio Norte y Sur. No va perdido, conoce el camino.
Atraído por la música celestial de la honestidad atraviesa horizontes maltrechos y sobrevive...
Es un barco mágico en el que sólo hay sitio para los que sienten desde el respeto y el amor. Para los de verdad.
Para ti hoy, no hay sitio.

¡Qué feliz estoy! ¡Por fin tengo mi barco!

Ahora sí que soy capitana de mi alma y dueña de mi destino :)

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